Samantha "Sammy" Brooks - Historias de The Unity
Samantha Brooks
SAMMY

Samantha Brooks

Las cosas a veces no son tan fáciles como te dicen... A veces la gente hace cosas de las que se arrepiente.

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Edad 24 años
Origen Davis, Forum Drive
Residencia Morningwood, LS
Relación Erik "Chistera" Novak
01

Perfil Psicológico

Sammy vive en una constante lucha entre su pasado y presente. Sabe que hay cosas en su pasado que son difíciles de recordar, tiene recuerdos bloqueados pero también sabe que si llega a recordarlos volverá a desconfiar muy fuerte en las personas que ahora mismo la rodean.

Sincera

Su honestidad le ha traído enemigos, pero nunca traiciona sus principios.

Amistosa pero cuidadosa

La vida le ha enseñado que no debe depender de nadie.

Celosa

Lo ha demostrado a lo largo de su vida, especialmente cuando alguien intenta aprovecharse.

Directa e intuitiva

Sabe lo que quiere y no para hasta conseguirlo. Si algo no le encaja, busca respuestas.

Odio profundo: No soporta que le mientan en la cara, que le digan lo que tiene que hacer o que intenten menospreciarla por ser una chica de barrio.

02

Historia Personal

Orígenes

Nacida entre dos mundos

Samantha nació en Davis, uno de los barrios más duros de Los Santos. Hija de un padre miembro de los Families y una madre que abandonó los Ballas por amor. Dos enemigos naturales que se enamoraron, marcando a la familia para siempre. Primero nació Charles, y cinco años después, Samantha.

La Guerra

El conflicto que rompió su familia

Un gran conflicto entre Ballas, Families y Bloods sacudió los barrios del sur. Cuando Ballas y Bloods pactaron una tregua, los Families quedaron solos. Su padre murió abatido por un policía. Su madre fue arrestada y sigue en prisión. Su hermano Charles se unió a los Crips, lleno de rabia.

16 años · Recuerdo bloqueado I

La traición de los gemelos

Samantha intentaba mantener a su hermano a salvo cerca de los Crips. Una mujer no le encajaba, algo instintivo le decía que no era parte de la banda. Era una infiltrada del FBI. Samantha la siguió una noche y cayó en una trampa. Interrogada, no confesó nada. Pero al salir, los gemelos Vortex y Neo, amigos de su hermano, pensaron que había hablado. La acorralaron y golpearon en un callejón. La gente más cercana puede volverse contra ti.

Memoria bloqueada
Recuerdo bloqueado II

Phantom

Meses después, Samantha seguía intentando salvar a su hermano. MK, conocido como Phantom, siempre la había tratado como una hermana. Una noche, una redada policial. Disparos, caos. Phantom intentó sacarla de allí. La policía abrió fuego. Phantom murió protegiéndola. Charles cayó gravemente herido. Samantha fue la única que salió con vida junto a su hermano. Ese suceso quedó enterrado en su memoria.

Memoria bloqueada
19 años · Recuerdo bloqueado III

Thomas Parker

Intentando entender qué había pasado con Phantom y los gemelos, Samantha confió en alguien inesperado: Thomas Parker, un SWAT que parecía distinto. Escuchaba, respondía preguntas. Incluso la presentó a Andrew Hudson, un motero. Pero todo era una operación para desmantelar a los Crips. Thomas y Ashley Brown trabajaban juntos. Los gemelos Vortex y Neo desaparecieron después de vender a cinco miembros, incluyendo a su hermano. Samantha intentó advertirle, pero no la creyó. La redada ocurrió. Muchos murieron. Otros huyeron. Samantha fue arrestada por cargos falsos.

Memoria bloqueada
Black Vultures

Andrew Hudson y los Black Vultures

Rota por completo, Andrew Hudson se convirtió en su refugio. Sargento de armas de los Black Vultures, un MC con conexiones en los Barrios Bajos. Charles lo conocía. Sabía lo que había pasado con el motero que intentó abusar de Samantha. Y supo de la muerte de Andrew, días antes de que la gran redada terminara de destruirlo todo.

El colapso

Todo se desmorona

La operación policial desmanteló los Crips. Muchos murieron, otros huyeron. Los Black Vultures también fueron golpeados y desmantelados. Samantha terminó ingresada en el hospital tras el caos. Cuando despertó, nada de lo que conocía seguía en pie.

Presente

Erik Novak "Chistera"

Tiempo después apareció Erik Novak, presidente de The Sinners. Entre ambos surgió algo inmediato. No solo atracción, sino reconocimiento. Dos personas que han sobrevivido a demasiadas cosas. Por ahora parece que ambos van en serio. Pero Samantha sabe mejor que nadie que el pasado en Los Santos nunca desaparece del todo.

03

Relaciones y Vínculos

Familia

Martha Anderson Madre En prisión · Ex-Balla
Michael Brooks Padre Fallecido · Families
Charles Brooks Hermano Crips · Relación complicada

Amor

Erik "Chistera" Novak Interés amoroso Presidente de The Sinners
Andrew "Crow" Hudson Ex-pareja Fallecido · Sargento Black Vultures

Crips

Michael "Phantom" King Amigo Fallecido
Aiden "Neo" Jhonson Gemelo Desaparecido
Peter "Vortex" Jhonson Gemelo Desaparecido

Amistades

Nia "Reaper" Blackwidow Amiga Vínculo fuerte
04

Estado Actual

Los Santos · Hoy

A veces despierto y no sé muy bien quién soy.

No es que haya olvidado mi nombre, ni mi cara en el espejo. Es otra cosa. Es como si hubiera capas de mí misma que están enterradas debajo de demasiada mierda, y cada vez que intento cavar para encontrarlas, las manos me tiemblan.

Sé que hay cosas que no recuerdo. No es una sensación, es un hecho. Hay huecos en mi cabeza, espacios vacíos donde debería haber noches enteras, personas, conversaciones. Y lo peor no es no recordar. Lo peor es saber que si algún día esos recuerdos vuelven, todo lo que tengo ahora podría romperse en pedazos.

Porque ahora tengo cosas. Tengo a Erik.

Chistera me mira como si fuera alguien que merece la pena. Y eso me da más miedo que cualquier bala.

Con él es diferente. No sé explicarlo bien. Cuando estoy a su lado no necesito fingir que estoy bien. Puedo estar en silencio y él no llena el vacío con preguntas estúpidas. Simplemente está. Como si entendiera que a veces lo único que necesitas es que alguien se siente a tu lado y espere contigo a que pase la tormenta.

Pero luego me acuerdo de Andrew. De Phantom. De mi padre. De toda la gente que quise y que ya no está. Y me pregunto si Erik será el siguiente. Si esta ciudad se encargará de arrancármelo también, solo para recordarme que no puedo tener cosas bonitas.

Mi hermano sigue por ahí. No hablamos. No desde antes de la redada. No sé si me culpa por no haberle advertido mejor, o si simplemente ya no sabe cómo mirarme sin ver todo lo que perdimos. A veces pienso en llamarlo. Cojo el móvil, busco su nombre, y me quedo mirando la pantalla hasta que se apaga. ¿Qué le digo? ¿"Lo siento"? ¿"Te lo advertí"? Las palabras no sirven para lo que pasó.

Nia es de las pocas que se queda. Reaper. Qué nombre más acertado. Ella me entiende sin necesidad de explicaciones. Las dos sabemos lo que es cargar con algo que no se puede compartir. A veces quedamos en silencio, cada una en su mundo, y aún así es el momento más tranquilo de mi semana.

El otro día pasé por Davis. No debería haberlo hecho. El barrio sigue igual, pero ya no es mi casa. Las esquinas donde solíamos reunirnos están vacías. Las caras nuevas me miran como si fuera una extraña. Supongo que lo soy.

La ciudad no perdona. Eso lo aprendí antes de aprender a leer.

Thomas Parker me dijo una vez: "Las cosas a veces no son tan fáciles como te dicen, Sammy… A veces la gente hace cosas de las que se arrepiente y otras veces hace cosas que sus superiores les mandan…". En ese momento no entendí lo que quería decir. Ahora sí. Y aún así, no sé si podría perdonarlo aunque lo tuviera delante.

No sé si quiero recordar lo que olvidé. No sé si estoy lista para cargar con más peso del que ya llevo. Pero tampoco sé si puedo seguir así, con estos agujeros negros en mi cabeza, sintiendo que hay versiones de mí misma que murieron y yo ni siquiera pude despedirlas.

Lo único que tengo claro es que no pienso rendirme. Aunque duela. Aunque haya noches en las que no pueda dormir porque cada vez que cierro los ojos veo sangre que no sé si es real o inventada. Aunque a veces mire a Erik y sienta que lo voy a perder igual que perdí a todos los demás.

Me llaman Sammy. Tengo 24 años. Vivo en Morningwood pero mi corazón sigue en Davis, en un callejón donde dos gemelos me pegaron por algo que no hice, en una redada donde vi morir a mi amigo, en una celda donde me encerraron por un crimen que nunca cometí.

Soy todo eso y también soy la chica que se ríe con Erik cuando nos olvidamos del mundo. Soy la que ayuda a Nia con sus cosas sin hacer preguntas. Soy la que todavía espera que su hermano coja el teléfono.

Y aunque no recuerde todo, aunque haya partes de mí que sigan enterradas, hay una cosa que sí sé con certeza:

Todavía estoy aquí. Y mientras respire, seguiré luchando.

— Samantha Brooks