Samantha nació en Davis, uno de los barrios más duros de Los Santos. Hija de un padre miembro de los Families y una madre que abandonó los Ballas por amor. Dos enemigos naturales que se enamoraron, marcando a la familia para siempre.
Un gran conflicto entre Ballas, Families y Bloods sacudió los barrios del sur. Cuando Ballas y Bloods pactaron una tregua, los Families quedaron solos. Su padre murió abatido por un policía. Su madre fue arrestada y sigue en prisión.
Samantha intentaba mantener a su hermano Charles a salvo cerca de los Crips. Una mujer no le encajaba, algo instintivo le decía que no era parte de la banda. Era una infiltrada del FBI. Samantha la siguió una noche y cayó en una trampa. Los gemelos Vortex y Neo, amigos de su hermano, pensaron que había hablado. La acorralaron y golpearon en un callejón.
Meses después, MK, conocido como Phantom, murió protegiéndola durante una redada policial. Charles cayó gravemente herido. Ese suceso quedó enterrado en su memoria.
Intentando entender qué había pasado, Samantha confió en Thomas Parker, un SWAT que parecía distinto. Pero todo era una operación para desmantelar a los Crips. Los gemelos Vortex y Neo desaparecieron después de vender a cinco miembros, incluyendo a su hermano. Samantha fue arrestada por cargos falsos.
Rota por completo, Andrew Hudson se convirtió en su refugio. Sargento de armas de los Black Vultures. Murió días antes de la gran redada que terminó de destruirlo todo.
Tiempo después apareció Erik Novak, presidente de The Sinners. Entre ambos surgió algo inmediato. No solo atracción, sino reconocimiento. Dos personas que han sobrevivido a demasiadas cosas.